miércoles, 18 de junio de 2008

POLISEMICA BABA

Cuando nos piden una definición de la saliva, habitualmente se recurre al diccionario y se esgrime esta definición:
SALIVA: liquido algo viscoso segregado por las glándulas salivales de la boca, para reblandecer los alimentos y facilitar su masticación y digestión.
Sin embargo, hay teorías semánticas que postulan que se puede conceptualizar en función de las funciones propias del vocablo.
Así, proponemos nuevas definiciones de la palabra saliva.
SALIVA: producto para quitar manchas. Si la mancha se hallase en el buzo, pulóver o remera, se debe aplicar la saliva en el dedo índice para luego frotar la falange sobre la prenda sucia. Si la mancha se hallase en la cara de un niño, la madre deberá tomar un trapo o pañuelo introducirlo en su cavidad bucal y en ese espacio humedecerlo con saliva para luego friccionar la cara del infante.
SALIVA: producto para enhebrar agujas. Cuando el hilo que se pretende introducir en la aguja ha sido cortado con la boca o con la mano y por ende se encuentra deshilachado es de conveniencia empaparlo con la secreción permitiendo que el hilo se afine y penetre fácilmente en el agujero de la aguja.
SALIVA: producto utilizado en bicicletería que al ser colocado en el piquito o bombita de la goma de la bicicleta que ha sido inflada recientemente, evita la expulsión del aire colocado dentro de la misma.
SALIVA: producto utilizado en la medicina domestica que funciona como cicatrizante cuando es colocado sobre una herida sangrante y como calmante cuando se lo aplica sobre una quemadura con categoría leve.
SALIVA: producto utilizado para sofocar incipientes llamas, a saber: velitas humeantes que al ser sopladas reiteradas veces reinciden en la llama, cigarrillos (cualquiera sea su contenido) y 222 fósforos.
SALIVA: producto de utilidad ante la indisponibilidad de agua, gel, crema para peinar u otro accesorio capaz de lograr reunir un mechón de pelo rebelde con el resto de la cabellera.
Además tiene la particularidad de brindar a las personas que no tienen la posibilidad de comprar chicles el goce de realizar globos con la boca, bien conocidos como “globitos de baba”.
Es menester valorar este liquido ya que la combinación de las 6 funciones presentadas anteriormente sumadas a las que posee en el ámbito sexual –que las dejamos a tu criterio- convierten a la saliva en un producto, único, insustituible e indispensable para la vida misma.

miércoles, 23 de abril de 2008

Era yo con la edad de oro

Me vi dentro de 30 años… y cuando digo me vi nada tiene que ver con esos jueguitos supersticiosos en los que hay que levantarse a cierta hora de la madrugada y observar el reflejo propio en un espejo, creo que a la luz de una vela o algo así, (cosas que poco me importan, simplemente porque no creo que un retrato del futuro tenga la capacidad de predecir, que por ejemplo, ante la concentración emocional de bailar “la lambada” a ojos cerrados, me iba a encontrar incrustada en el filo de una pared, con la consiguiente aparición de una cicatriz en la frente, que ha de acompañarme hasta el final).
Cuando digo me vi, digo que desde el interior pude apreciar a una persona estándar de unos cincuenta años que llevaba mi envase. Y como creo haber leído en alguna agenda infantil o la tapa de algún cuaderno de secundaria que soy única, indudablemente esa era yo.
Ocurrió ante un operativo policial, cuando cinco automóviles portando aproximadamente a 20 de las personas encargadas de velar por la seguridad de todos, se concentraron en una calle para intervenir en una pelea de pareja. (Entiéndase por pareja a dos seres, uno de cada sexo).
Pareciera que hubiese un manual de instrucciones a cerca de cómo actuar cuando uno es indagado como testigo: brazos cruzados, cabeza gestualizando negación, el cuerpo unos centímetros atrás de la nuca, carretilla estirada. Como no lo hay supongo que nuestra información genética, dado el incremento de delincuencia con los años, se adaptó y contiene caracteres que nos guían en experiencias como estas.
Pero al ver como seguí procediendo me di cuenta que entre todos construimos, como en tantas otras esferas de la vida, la forma adecuada de actuar. Como no esta en mi infringir las leyes sociales, mi compañera y yo nos cruzamos de vereda simulando una despedida que coincidía con la mejor platea para ver los hechos.
Luego de que pase un tiempo considerable, uno se empieza a sentir familiar con las personas que lo rodean, de allí que de repente me vi en medio de los policías intercambiando información y observando desde el propio escenario, lo que me convirtió en miembro del elenco, y tal vez debería enorgullecerme… o no….
Mi presencia fue opacada por un sujeto que salió de una casa rodante, descalzo (no se si eso aporta algo, pero creo que puede abrir puertas a la imaginación de muchos). Nuevamente fui un ser con medio siglo vivido, al escucharme decir “el muchacho ese sabe algo”, esa palabra… “muchacho”, mas que oportuna!
Se me hace imposible explicar la cantidad de cosas que pasan en actos como estos (talvez ahí se encuentre el porqué de tantos efectivos trabajando). Como ejemplo puedo citar a un auto que pasaba y se detuvo para entregar a un policía una bolsa con un paquete que posiblemente envolvía empanadas, y una gaseosa (Ives pomelo).
Como era de suponerse, yo con mis 50 años encima me sentí cansada y me retiré, al igual que el “muchacho” y los pibes de seguridad.
Y después los comentarios al respecto… con el lenguaje que la sociedad pacta, por supuesto.

VANINA 23/04/08